martes, 5 de febrero de 2013

Una presentación

En esta primera aportación a esta recién reformada página me gustaría agradecer a los amigos de Alcalá Cofrade que se hayan acordado de mi para este espacio de opinión. Viendo los nombres de los demás invitados no puedo sino sentirme honrado por haber sido llamado a esta colaboración junto a ellos. Es un reconocimiento que creo no merecer. Es por ello que procuraré aportar algo digno y de interés para ustedes, lectores de este remozado, ambicioso e interesante proyecto.

No será mi intención, como no lo ha sido nunca, sentar cátedra pues para eso hay que ser erudito en una materia –la cofrade en este caso- y yo no lo soy. Yo, simplemente, siento muy dentro de mí, de manera muy intensa, mi condición de cofrade. Estoy orgulloso y agradecido por ello y lo disfruto tanto que mis pensamientos se ven embargados en numerosas ocasiones por esa temática que quienes me tienen cerca consideran casi obsesiva –estoy tranquilo porque se que es una casi obsesión benigna-.

Ese es el motivo de que, por tanto pensar en ello, mi mente genere tantas opiniones al respecto. Opiniones que son, por definición, subjetivas y que expondré con las únicas intenciones de, por un lado, compartirlas con ustedes, y por otro, si las consideran merecedoras de ello, de abrir una puerta a la reflexión personal de cada uno.

Estoy convencido de que es el pensamiento y el intercambio de ideas lo que enriquece a las personas. Y aunque a veces no lo parezca, los cofrades lo somos. Así que con estos artículos de opinión espero poder hacer mi pequeña aportación a esa labor positiva que estoy convencido que esta web realiza desde el mismo momento de su creación y que irá a más gracias al empeño de sus administradores.